Un flujo de trabajo rápido y eficiente es clave en cualquier estudio. Cuando todas las herramientas están al alcance, bien organizadas y seguras, el flujo creativo se mantiene constante. El mobiliario de estudio estructura el espacio, protege el equipo y mejora la eficiencia de las sesiones (mobiliario – sin garantía).
Torres de equipos de 19", fuentes de alimentación sueltas y cables desordenados cuestan tiempo y concentración. El mobiliario profesional de estudio crea claridad: ubicaciones fijas, cables etiquetados y superficies despejadas. Con una conexión limpia y accesible, el trabajo fluye desde la primera toma hasta la mezcla final.
Planifica con antelación el flujo de señal, la gestión de cables y el espacio disponible. Determina qué equipos necesitan racks de 19" y cuáles se colocan en la superficie. Considera las ampliaciones futuras (altura adicional, pantallas más grandes, distancia entre monitores) y los canales para cables con regletas de alimentación. Así, tu setup será escalable sin grandes cambios.
En el estudio, la superficie de trabajo es esencial: racks, preamplificadores, interfaces de audio, herramientas como afinadores, micrófonos de talkback y discos duros necesitan un espacio estable y ergonómico. Una buena gestión de cables mantiene el área ordenada, reduce interferencias y da al estudio un aspecto profesional.
Para largas sesiones, la ergonomía es clave. Los brazos deben descansar cómodamente y los hombros permanecer relajados. Mide tu posición antes de comprar – así la mesa, la bandeja de teclado y los periféricos se adaptan perfectamente a tu cuerpo y estilo de trabajo.
El formato de 19″ es estándar en los estudios. Muchas mesas incluyen racks integrados para interfaces, preamplificadores o procesadores de efectos. Según el flujo de trabajo, los racks de sobremesa ofrecen acceso rápido, mientras que los racks externos o carros aportan flexibilidad y mejor ventilación.
Para decisiones de mezcla precisas, los tweeters deben estar a la altura del oído, formando un triángulo equilátero con la posición de escucha. La pantalla debe colocarse ligeramente por debajo para evitar tensión cervical. Soportes de monitor y extensiones de mesa reducen resonancias y mejoran la imagen estéreo.
Un teclado controlador hace que los instrumentos virtuales se interpreten de manera más natural, con sensibilidad al tacto y aftertouch. La bandeja deslizante ahorra espacio, mantiene una postura ergonómica y facilita el cambio entre tocar y editar.
Discreta, segura y eficaz: canales, bridas y etiquetas protegen las conexiones, facilitan el mantenimiento y evitan accidentes. Separar las líneas de energía y audio minimiza el ruido y mantiene el setup limpio y ampliable.
Si pasas muchas horas en el estudio, invierte en una silla ergonómica con apoyo lumbar y reposabrazos ajustables. Una buena postura mejora la concentración y el bienestar – y por tanto, la calidad de tus producciones.
“19 pulgadas” es una norma internacional. Una unidad de altura (U) equivale a 44,45 mm. Los equipos en este formato pueden montarse de forma segura y combinarse fácilmente en racks.
Eleva los altavoces al nivel del oído y reduce las resonancias, logrando una mejor imagen estéreo y un sonido más limpio.
Sí, son una de las mejoras más efectivas para obtener un sonido más preciso, especialmente en estudios pequeños.
Sí, ahorra espacio y mejora la ergonomía, facilitando alternar entre tocar y editar.
Una postura erguida con ángulos de unos 90° es ideal. Una silla ergonómica con soporte lumbar mejora el confort y la concentración.
Usa canales de cables, bridas y etiquetas. Separa las líneas de corriente y audio para evitar ruido, y etiqueta los cables para un mantenimiento rápido.
Los altavoces deben formar un triángulo equilátero con la posición de escucha, con los tweeters a la altura del oído. La pantalla debe colocarse al nivel de los ojos o un poco más abajo.
Usa protectores de fieltro y alfombrillas, limpia con productos suaves sin alcohol. Así el acabado se conserva durante más tiempo.