Desde principios de los años 2000, la empresa francesa de Grenoble se ha convertido en una referencia en el mundo de los sintetizadores analógicos, aunque todo comenzó con sintetizadores software y plugins VST. Hoy en día, Arturia es uno de los principales fabricantes de sintetizadores analógicos, controladores MIDI, instrumentos virtuales y equipos de producción musical. La marca es especialmente conocida por sus fieles recreaciones de legendarios sintetizadores vintage. No solo el diseño de los plugins es auténtico, sino que su motor de sonido reproduce con gran precisión el carácter de los equipos originales de los años 60, 70 y 80. Tras el éxito inicial de sus plugins, Arturia amplió su catálogo con hardware, teclados controladores, controladores USB MIDI, secuenciadores por pasos y auténticos sintetizadores analógicos, que hoy forman parte de sus líneas más exitosas.
Con la llegada del nuevo milenio, el mercado se llenó de sintetizadores VST con modelado cada vez más preciso de circuitos analógicos. El Modular V, el primer sintetizador software de Arturia, marcó un hito en la tecnología de modelado virtual analógico. Gracias al reconocido motor TAE®, este plugin ofrece un sonido potente, rico y dinámico que sigue impresionando a productores y músicos profesionales. En su lanzamiento, tanto artistas como prensa especializada coincidieron en que ningún otro sintetizador virtual había alcanzado tal realismo sonoro. Elegir el legendario Moog Modular como primera emulación fue una decisión audaz y brillante. Este icónico sintetizador modular hizo historia en la música electrónica: Keith Emerson interpretó el famoso solo de “Lucky Man” con un Moog Modular, mientras que Wendy Carlos creó el revolucionario álbum “Switched-On Bach” con este instrumento. También se puede escuchar en numerosos discos de pioneros como Klaus Schulze y Tangerine Dream.
Tras el Modular V llegaron otras recreaciones icónicas como Mini V, ARP2600 V, CS-80 V, Jupiter-8 V, Prophet V, SEM V, Matrix-12 V y el legendario Synclavier V, uno de los primeros sintetizadores digitales. Arturia también amplió su catálogo con teclados vintage modelados físicamente como Wurlitzer V, Solina V, B-3 V y Farfisa V. Todos estos instrumentos forman parte de la reconocida Arturia V Collection, una de las colecciones más completas de instrumentos virtuales vintage para producción musical.
La experiencia en modelado de instrumentos clásicos llevó al desarrollo del primer sintetizador hardware de la marca: el Origin. Este potente teclado (también disponible en versión desktop) permite combinar diferentes arquitecturas de síntesis en un solo instrumento. Es posible, por ejemplo, utilizar osciladores Moog Modular con filtros ARP 2600 o combinar osciladores Moog con envolventes de un Jupiter-8. Equipado con un avanzado arpegiador y un secuenciador por pasos, el Origin está diseñado para la producción y la interpretación de música electrónica.
Manejar un sintetizador software con el ratón no puede sustituir la experiencia táctil de los controles físicos. Por ello, Arturia ofrece una amplia gama de teclados controladores MIDI, desde mini teclados compactos para productores móviles hasta teclados maestros de 88 teclas con acción contrapesada para profesionales. La serie Arturia KeyLab destaca por sus potenciómetros, faders y pads de alta calidad, ideales tanto para estudio como para directo.
Con el lanzamiento del MiniBrute, Arturia sorprendió al mercado al entrar con éxito en el segmento de los sintetizadores analógicos reales. El MiniBrute y su hermano menor MicroBrute no son copias vintage, sino sintetizadores modernos con funciones innovadoras. La serie Brute ofrece conectividad USB, MIDI y CV/Gate, junto con un sonido potente y característico. Ambos modelos se han convertido en clásicos modernos dentro de su rango de precio. En la cima se encuentra el MatrixBrute, un sintetizador analógico avanzado con dos motores Brute, amplia conectividad CV/Gate y un potente secuenciador matricial. Arturia también demuestra la fuerza de los circuitos analógicos en el ámbito rítmico con la DrumBrute, una caja de ritmos analógica inspirada en las clásicas drum machines de los años 80, combinadas con funciones modernas.