
Drawmer presenta el 1974, un ecualizador estéreo paramétrico único que se basa en el sonido del famoso hardware de estudio de los años 70. La extraordinaria analogía musical y la transparencia tonal están en primer plano, de modo que cada mezcla se beneficia de la calidez analógica. El resultado es un personaje completamente nuevo en masterización, que es muy difícil de realizar con equipos digitales. Además, su claro diseño hace que su manejo sea un juego de niños, al tiempo que se mantiene una visión general en todo momento. Además del corte bajo y alto, hay cuatro bandas disponibles, cada una de las cuales se puede ajustar (dependiendo de la pendiente de la banda o del ancho de banda), así como una práctica función de bypass para comparaciones A-B. Dos entradas XLR y dos salidas XLR están disponibles en el lado de la conexión. Por último, pero no por ello menos importante, la robusta 1974 sólo requiere una unidad de rack de altura, por lo que se puede combinar con otros equipos.