Iluminar correctamente un show o un evento es todo un arte: las opciones son amplias, creativas y llenas de color. El impacto emocional en el público es innegable cuando la iluminación escénica crea la atmósfera adecuada en teatros, escenarios de concierto o clubs. Además de los focos clásicos, hoy existen efectos de iluminación de alta tecnología que, combinados, pueden lograr un resultado realmente espectacular.
Los PAR son un clásico de la iluminación de escenario. Por su forma característica, se conocen desde hace décadas como “PAR cans”. Basta mirar el techo de un teatro o un plató de TV para comprobar que siguen muy presentes. Los focos PAR varían en longitud según el modelo, y existen versiones para interior y exterior. Si antes podían ser pesados e incómodos, hoy muchas carcasas son de aluminio, por lo que resultan ideales tanto para grandes escenarios como para montajes móviles. Se fijan y orientan en una truss mediante su soporte. A diferencia de los moving heads, el haz de un foco PAR no se ajusta por control remoto.
En sistemas móviles para DJs y pequeñas bandas, los PAR suelen montarse en grupos de cuatro o seis sobre una barra y se combinan a menudo con efectos de iluminación modernos.
El tamaño de la lámpara debe coincidir con la denominación de la carcasa PAR. En escenarios son habituales los formatos PAR 36, PAR 56 y PAR 64. Mientras que los PAR 36 funcionan a baja tensión, los PAR 56 suelen usar lámparas sealed-beam para spots pequeños, y los PAR 64 pueden usar sealed-beam o reflectores para una cobertura más amplia: conviene elegir la opción adecuada según el uso. Además de las lámparas, muchas configuraciones requieren un filtro de color en forma de gel/filtro de color, que se coloca en el portafiltros.
Los LED se han consolidado en los escenarios: ofrecen una flexibilidad enorme. En lugar de usar geles delante de lámparas blancas, los focos PAR LED modernos permiten cambios de color continuos directamente desde el foco. Con el control adecuado podrás crear infinitas atmósferas y planificarlas con precisión, canción a canción o para toda la actuación.
Especialmente en exteriores — donde una carcasa con certificación IP65 es imprescindible — los floodlights LED son perfectos para bañar de color fachadas, edificios o árboles. En interior también crean efectos potentes, iluminando de forma dirigida paredes u objetos grandes.
Los pinspots concentran la luz en un haz muy estrecho para acentos precisos. Por eso se usan mucho con bolas de espejo y objetos reflectantes para distribuir puntos de luz en la sala.
En iluminación LED, el estándar es el control DMX. En configuraciones profesionales se trabaja con una consola de iluminación, similar en lógica a un mezclador de audio, pero diseñada para crear y controlar efectos visuales.
Muchos equipos incluyen programas automáticos además de conectores DMX de 3 pines, para obtener looks variados sin control externo. A menudo incorporan micrófono integrado para cambios al ritmo (sound-to-light).
Al planificar, no solo cuentan los efectos: también dónde están los artistas para que no queden como siluetas de color. Por eso conviene iluminar el frente o los laterales con luz blanca desde un ángulo adecuado. El resto depende de tu creatividad.