Desde el violín y la viola hasta el violonchelo y el contrabajo, nuestra oferta cubre toda la familia de cuerdas frotadas. Contamos con una amplia selección para principiantes y músicos avanzados, con opciones económicas y modelos de gama alta. Para empezar con buen pie, nuestros packs para principiantes incluyen el instrumento y los accesorios adecuados para tocar de inmediato. Para jóvenes estudiantes ofrecemos también tallas reducidas de 1/8 a 3/4. Quienes actúan en directo y buscan un set moderno encontrarán una gran variedad de violines eléctricos y sistemas de pastillas para instalar. En accesorios encontrarás los imprescindibles como cuerdas de repuesto, resina (colofonia), soportes de hombro y mucho más, además de una amplia selección de métodos y repertorios tanto para principiantes como para niveles intermedios.
El violín es el instrumento más conocido de la familia. Procedente de la antigua fídula medieval, ha marcado la música occidental durante siglos y, tras múltiples perfeccionamientos, adoptó la forma que hoy reconocemos. Es imprescindible en la orquesta clásica y un instrumento melódico muy apreciado en estilos actuales como el folk, el country o el bluegrass. Mientras virtuosas como Anne-Sophie Mutter y Julia Fischer brillan en repertorios barrocos, clásicos y románticos, artistas como David Garrett y Lindsey Stirling demuestran que el violín sigue plenamente vigente en la música de hoy.
La construcción del instrumento ha cambiado muy poco desde el célebre lutier Antonio Stradivari. Un violín tiene cuatro cuerdas afinadas por quintas (sol–re–la–mi). La caja se compone de tapa y fondo abombados y aros. La tapa es siempre de abeto; el resto suele ser de arce (a veces cerezo o nogal). El mástil va encolado a la caja y suele llevar una resistente diapasón de ébano. En su extremo se encuentra la caja de clavijas con sus cuatro clavijas. Entre los rasgos más reconocibles destacan la voluta y las efes. Entre ellas descansa el puente, por donde las cuerdas van del cordal a las clavijas.

Todo violín necesita un arco adecuado para producir sonido. Consta de tres elementos principales: la vara con su punta, el crin y la nuez (también llamada talón). La vara, de madera flexible, puede ser redonda u octogonal. En el extremo se sitúa la nuez de ébano, que se ajusta con el tornillo para tensar el crin. Para que las cuerdas vibren con claridad se aplica resina (colofonia) sobre el crin, creando la fricción necesaria entre arco y cuerda.
La viola (en italiano viola da braccio, “violín de brazo”) es la hermana mayor del violín y a primera vista puede confundirse con él. De construcción similar, es algo más grande y está afinada una quinta más grave (do–sol–re–la). En el conjunto asume la voz de alto, conectando el registro del violín con el del violonchelo. Aunque cuenta con menos papeles solistas en el repertorio clásico, grandes compositores como Antonín Dvořák, Franz Schubert, Ludwig van Beethoven y Wolfgang Amadeus Mozart tocaron ampliamente la viola al componer sus obras inmortales.

De la misma familia que el violín y la viola, el violonchelo brilla como instrumento de conjunto y también como solista. Su caja de gran tamaño le aporta un carácter único: sonido potente y con cuerpo, a la vez cálido y lírico. Su presencia es habitual en la orquesta y la música de cámara, pero también en géneros modernos desde el folk y el pop hasta el metal. Se toca en posición vertical y sentado, apoyado en una pica/espiga (endpin). Su arco es lógicamente mayor que el del violín o la viola. La afinación (do–sol–re–la) está una octava por debajo de la de la viola; cubre principalmente el registro de tenor, con amplio margen para registros agudos.

El contrabajo es el mayor de la familia y suele tocarse de pie. Aunque emparentado con los instrumentos de la familia del violín, presenta rasgos de la viola da gamba, como sus hombros caídos. En la música clásica aporta líneas graves cálidas y sostenidas cuando se toca con arco (arco). En el jazz y otros estilos modernos se interpreta a menudo pizzicato dentro de la sección rítmica, marcando el walking bass. Puede tener cuatro o cinco cuerdas y, a diferencia de otros instrumentos de la familia, se afina habitualmente en cuartas (mi–la–re–sol) para mantener posiciones cómodas pese a la gran longitud de escala.
Un equipo completo para clases, ensayos y actuaciones incluye numerosos accesorios útiles. Para una postura cómoda con violín o viola, elige entre soportes de hombro y mentoneras en distintos tamaños y diseños. Prueba diferentes cuerdas y arcos, y acelera tu práctica con afinadores fiables y metrónomos. También dispones de una amplia gama de sistemas de pastillas para cuerdas que permiten amplificar violín, viola, violonchelo y contrabajo y explorar efectos creativos.