Los altavoces (parlantes) PA son al sistema de sonido lo que las cuerdas a una guitarra. Pero, ¿qué modelo necesitas en cada caso y qué debes tener en cuenta? Aquí te lo explicamos.
Los altavoces PA —tops, subwoofers y monitores— se ofrecen en versión activa y pasiva. La gran diferencia: los activos incorporan amplificador, mientras que los pasivos requieren una etapa de potencia externa (o power mixer). Esto reduce bultos al transportar; además, los módulos actuales son ligeros. Los modelos activos suelen integrar DSP (procesador digital de señal) y opciones de modelado (efectos).
Ventajas de los altavoces PA activos:

Los controles de los modelos activos están en el propio gabinete; si la caja queda fuera de alcance, ajustar parámetros puede ser menos cómodo.
Nota: un clima adverso no descarta automáticamente los altavoces activos. Muchos modelos cuentan con fundas impermeables que protegen frente a humedad breve.
Los altavoces pasivos no ofrecen estas comodidades. En materia de crossover (dividir la señal en graves/medios/agudos hacia distintos transductores), los activos suelen llevar ventaja. Además, los sistemas pasivos implican tiradas de cable más largas porque el ampli no está en la caja. Aun así, los pasivos tienen puntos fuertes:
Ventajas de los altavoces PA pasivos:
Asegúrate de que la potencia del amplificador sea superior a la de las cajas pasivas: se recomienda un margen de aprox. +30 %.

Las tops PA cubren (en mayor o menor medida) todo el espectro y pueden usarse solas (sin subwoofer). Para ello, integran varios drivers dedicados a bandas distintas (graves, medios, agudos). Son sistemas de varias vías.
Ejemplos habituales:
Cuantas más vías, más equilibrada suele ser la respuesta; aun así, unas buenas 2 vías rinden de maravilla.
Las tops son muy versátiles en distintos contextos:

El tamaño depende del uso y del resto del sistema. La medida en pulgadas se refiere al diámetro del cono del woofer. Tamaños comunes:
A mayor diámetro, más bajo puede reproducir la caja. Las de 12″ son un gran compromiso y se combinan muy bien con subwoofers. Si prefieres un montaje sencillo, dos 15″ sin sub también pueden funcionar. Depende del contenido: para voz no necesitas tanto grave, sino claridad —cajas más pequeñas suelen bastar—. Para música, en cambio, a menudo son mejores cajas más grandes y subwoofers adicionales.
Sugerencia: existen kits PA con varios componentes coordinados —por ejemplo, dos tops con trípodes, o tops + subwoofer—. Así tienes todo en un único paquete. Mira los kits PA activos completos y los kits pasivos completos.
Si buscas una base sólida, conviene combinar tops con subwoofers. Los crossovers reparten la señal y la envían a tops y subs.
Diámetros de cono habituales:
Cuanto mayor el diámetro, más fuerte la respuesta en graves. Sin embargo, una membrana mayor responde más lento (más masa en movimiento). Si priorizas pegada y agilidad, el tamaño más grande no siempre es la mejor opción.
Tip: muchos subwoofers llevan rosca para mástil en la parte superior: así puedes montar la top encima del sub y orientar mejor el sonido a la altura de los oídos del público. El resultado suena más equilibrado.
Reproducir bajas frecuencias demanda más energía, por eso los subwoofers suelen tener más potencia nominal que las tops. Los modelos de 18″ superan fácilmente los 1000 W.
Además de la combinación “clásica” de tops y subwoofers por separado, hay otros tipos de cajas que puedes integrar en un sistema PA.
Sistemas en columna
Constan de un subwoofer y un módulo alargado montado arriba (normalmente con separador). Las grandes ventajas de los sistemas en columna son su compacidad y facilidad de uso: encajas las piezas y listo. Desmontaje y transporte igual de simples.
Otro punto fuerte es la dispersión: varios pequeños altavoces apilados generan un efecto similar a un line array (ver abajo). Sumado al formato alto, se logra gran alcance con volumen constante.
Monitores
Los monitores (retornos) tienen un lateral inclinado para colocarlos tumbados y que proyecten hacia arriba. Se usan en el escenario para que las y los músicos se escuchen. Hay versiones activas y pasivas.
Line arrays
En festivales y conciertos es habitual ver “cadenas” de altavoces a los lados del escenario: son line arrays, filas de cajas colgadas con ligera curvatura (flown). Por diseño, alcanzan altos niveles SPL, cobertura óptima y gran alcance, para que más gente disfrute del mejor sonido posible.
