Tanto en analógico como en digital, tus datos valiosos deben guardarse con fiabilidad. Por eso, realiza copias de seguridad periódicas. Mientras que con memorias USB y discos es cuestión de pocos clics, en cinta el proceso es más largo y costoso.
Con las memorias USB y tarjetas actuales, la capacidad rara vez es el cuello de botella en audio. Los proyectos grandes suelen guardarse en varios medios (sticks/discos) para copia de seguridad y transferencia entre puestos. Como regla general para WAV/AIFF: ~10 MB por minuto (44,1 kHz/16-bit/estéreo).
Foto y vídeo exigen bastante más capacidad. Si trabajas en alta resolución, usa referencias reales para dimensionar el medio y evitar que el proyecto supere el tamaño del soporte. Las fotos RAW ocupan aprox. cuatro veces más que JPEG (ej.: 20 MB/imagen ⇒ ~800 fotos en 16 GB). Los vídeos en alta resolución y multicámara suelen requerir varios terabytes (SSD/HDD de gran tamaño). Los medios y CPUs modernos han acortado notablemente los tiempos de render y transferencia.
Además de la capacidad, importa el rendimiento. USB 2.0 llega hasta 480 Mbit/s (≈ 60 MB/s teóricos), mientras USB 3.0/3.2 Gen 1 alcanza 5 Gbit/s (≈ 625 MB/s teóricos). En la práctica, las escrituras dependen del stick/controlador. USB 3.x es retrocompatible; en puertos 2.0 funcionará a velocidad 2.0.
Distingue entre SD y microSD. SDHC hasta 32 GB; por encima, SDXC, muy común en vídeo/ráfagas. Al comprar, revisa lectura/escritura y la compatibilidad del dispositivo.
Con cinta rigen otras normas: cada minuto cuesta y la capacidad es limitada, pero obtienes ese sonido analógico cálido tan apreciado. No extraña que muchos plug-ins ofrezcan emulación de cinta. Si trabajas con cinta real, además de la longitud considera otros parámetros:
La anchura se mide en pulgadas. La ¼″ es habitual en hi-fi/semiprofesional; en estudios se emplea hasta 2″ según pistas (24 pistas son típicas). La calidad sonora depende de la capa magnética y la anchura. En estudios predomina el cubo NAB; muchas pletinas de ¼″ usan carrete de “tridente/cine”.
Aunque sean de nicho en hi-fi, aún se fabrican pequeñas series para una comunidad fiel. Con una pletina bien mantenida y cintas de calidad se logran grabaciones analógicas auténticas; el carácter del cassette sigue teniendo atractivo.
Con los medios actuales, la capacidad rara vez limita el audio.
Los medios y CPUs modernos aceleran notablemente el flujo de trabajo.
El rendimiento determina tiempos de transferencia, copias y exportaciones.
Las escrituras reales varían; USB 3.x es retrocompatible.
Por el sonido analógico cálido y orgánico.
Sí — una comunidad activa sigue grabando en cassette. Con una pletina en buen estado y cintas de calidad se logran resultados plenamente analógicos.