Sus opiniones

Altavoces pasivos

59 artículos

Un altavoz pasivo es un tipo de altavoz que no tiene fuente de alimentación propia ni amplificador incorporado. Requiere un amplificador externo para producir sonido.

 Seguir leyendo
Yamaha
disponible pronto, fecha prevista de disponibilidad en almacén: 03-feb-2026
359,00 €
HK Audio
Ordenado, fecha prevista de disponibilidad en almacén: 13-feb-2026
369,00 €
Yamaha
Disponibilidad inmediata
390,00 €
Yamaha
Disponibilidad inmediata
435,00 €

Comprar altavoces pasivos de sonorización en línea en MUSIC STORE professional

¿Qué es un altavoz pasivo?

Un altavoz pasivo es un tipo de altavoz que no dispone de alimentación propia ni de amplificador integrado. Para funcionar, debe conectarse a un amplificador externo. En otras palabras, no se puede conectar directamente a una fuente de audio como un smartphone o un ordenador: necesita un amplificador que refuerce la señal y la envíe al altavoz.

Los altavoces pasivos son habituales en sistemas de cine en casa y en instalaciones de sonido profesionales. Destacan por su flexibilidad, ya que permiten combinar distintos amplificadores y cajas para lograr la calidad de sonido deseada. Además, suelen ser más duraderos, porque en caso de avería normalmente basta con sustituir el amplificador y no todo el altavoz. La desventaja es que resultan menos portátiles que los modelos activos, ya que siempre requieren un amplificador externo.

¿Cuáles son las diferencias con los altavoces activos?

Los altavoces pasivos y activos ofrecen características y ventajas distintas según la aplicación. La diferencia principal está en la amplificación: los pasivos no incorporan amplificador y necesitan un modelo externo. Esto ofrece más libertad de elección, pero también implica una instalación más compleja con cables adicionales. Suelen ser más ligeros, aunque el sistema global es menos práctico de mover.

Los altavoces activos, en cambio, incluyen un amplificador interno y pueden conectarse directamente a una fuente de audio. La instalación es más sencilla – basta con un cable de corriente y una entrada de señal. Son algo más pesados, pero más cómodos de transportar porque no necesitan equipos adicionales. Son muy populares entre DJs móviles, eventos y usuarios que buscan soluciones plug-and-play.

En resumen, la elección entre pasivos o activos depende de tus necesidades, el nivel de flexibilidad que busques y el tipo de aplicación. Los pasivos son preferidos en instalaciones profesionales, mientras que los activos destacan por su facilidad de uso y portabilidad.

¿Para qué sirven los altavoces pasivos?

Los altavoces pasivos son ideales para:

  • Sistemas de cine en casa: permiten personalizar el sonido combinando distintos amplificadores y receptores.
  • Instalaciones de sonido profesionales: en salas de conciertos, teatros o eventos se valoran por su control preciso y adaptabilidad.
  • Sistemas Hi-Fi y de audiófilo: perfectos para combinar con amplificadores y componentes de gama alta.
  • Instalaciones fijas: en iglesias, escuelas o salas de conferencias ofrecen durabilidad y un ajuste a medida.
  • Uso doméstico: para aficionados a la música que desean configurar su propio sistema según sus preferencias y la acústica del espacio.

Son especialmente adecuados cuando se necesita calidad de sonido personalizada, control preciso y flexibilidad en la integración del sistema.

¿Qué cables se necesitan para los altavoces pasivos?

Los altavoces pasivos requieren un cable de altavoz bipolar específico para conectarse a un amplificador externo. Este cableado es fundamental porque el altavoz y el amplificador son dispositivos separados. Los conectores más comunes son Speaker-Twist o jack de 6,3 mm (cable de altavoz, no de instrumento).

Elegir el cable adecuado garantiza una óptima calidad de sonido y un funcionamiento fiable del sistema.