Las etapas de potencia PA son la columna vertebral de cualquier sistema de sonorización: proporcionan la energía necesaria y el volumen adecuado. Aquí descubrirás todo lo que debes tener en cuenta antes de comprar.

En configuraciones pequeñas se utilizan con mayor frecuencia altavoces activos con amplificación integrada. Sin embargo, en eventos de mayor tamaño o cuando se requiere más potencia, las etapas de potencia dedicadas ofrecen claras ventajas.
Ventajas de las etapas de potencia dedicadas:
La mayoría de modelos son de 2 canales o de 4 canales. También existen etapas con DSP integrado (ecualizador, delay, crossover, limitador). En cuanto a conexiones, suelen emplearse SpeakON (salida) y XLR, jack o RCA (entrada), dependiendo del modelo.
Fabricantes destacados de etapas de potencia PA:

Los amplificadores se dividen en diferentes clases. Para etapas de potencia PA son especialmente relevantes Class-AB, Class-H y Class-D.
Class-A ofrece una calidad de sonido muy alta, pero con baja eficiencia energética y mucho calor. Class-B es más eficiente, pero presenta más distorsión. Class-AB combina ambas ventajas (claridad y eficiencia), mientras que Class-H es una evolución del principio AB con mayor rendimiento.
Hoy en día, muchas etapas modernas utilizan Class-D: muy compactas, ligeras y eficientes, sin renunciar a la potencia de salida.

La pregunta más habitual: ¿cuántos vatios necesito? Depende siempre del evento y del lugar. En general: mejor sobredimensionar que quedarse corto. Puedes bajar el volumen de un sistema potente, pero no forzar uno débil.
Ejemplos orientativos:
Consejo: Ajusta la potencia de la etapa a la de los altavoces. Una etapa de 2000 W no sirve si los altavoces no soportan esa potencia.
Reglas básicas:
Las fuentes conmutadas son habituales en etapas profesionales: ligeras, compactas y muy eficientes. Las fuentes convencionales son más económicas, pero pesadas y menos prácticas para uso profesional.

Las etapas de potencia generan calor. Para evitar fallos, incluyen sistemas de refrigeración. Existen dos tipos:
La refrigeración activa ofrece más fiabilidad y es preferible en entornos profesionales.
Consejo: Revisa filtros de aire/polvo y limpia la etapa regularmente para mantener un buen flujo de aire.
Las etapas de potencia PA deben incorporar protecciones que eviten daños por sobrecarga o recorte. Ejemplos habituales: